Cinco pasos, sin improvisar
Cada proyecto sigue el mismo orden. Así sabes en todo momento en qué punto estamos, qué vas a recibir y cuánto cuesta el siguiente paso.
Diagnóstico
Una llamada corta para conocernos. Nos cuentas a qué se dedica tu empresa y qué tarea os quita más tiempo, y te decimos con franqueza si la IA encaja. Si no te compensa, te lo decimos aquí.
Te llevas: una primera opinión sincera y, si encaja, la propuesta de auditoría.
Auditoría operativa
Revisamos cómo trabajáis: qué herramientas usáis, dónde se repiten tareas y cuánto tiempo se va en cada una. Elegimos el primer proceso a automatizar, el que antes se nota.
Te llevas: un mapa de procesos, el caso de uso prioritario y un presupuesto cerrado.
Diseño
Decidimos qué se conecta con qué, qué datos usa el sistema, dónde se alojan y en qué puntos revisa una persona. Sin plantillas enlatadas: partimos de tus herramientas.
Te llevas: el esquema del sistema y la lista de herramientas y accesos que necesitamos.
Puesta en marcha
Lo construimos y lo probamos con casos reales de tu empresa antes de activarlo, sin parar el trabajo del equipo. Enseñamos a quien lo va a usar.
Te llevas: el sistema funcionando, la documentación y una sesión de formación.
Mantenimiento y mejora
Un sistema de IA necesita supervisión, como cualquier empleado nuevo. Vigilamos que funcione, actualizamos los modelos, arreglamos conexiones cuando una herramienta cambia y medimos el tiempo ahorrado.
Te llevas: el sistema al día y un resumen de lo que ha hecho.
Precio cerrado por fase
Cada paso tiene su presupuesto por escrito. Puedes parar después de cualquiera.
Revisión humana donde importa
Decidimos contigo qué hace el sistema solo y qué necesita el visto bueno de una persona.
Medimos el resultado
Antes de empezar medimos cuánto tiempo lleva la tarea. Después, cuánto se ha ahorrado.
El primer paso no cuesta nada
Reserva la llamada de 15 minutos. Si la IA no te va a dar tiempo o dinero, te lo diremos en esa misma llamada.

